Hace unos días pensaba en la necesidad que tenemos todos de encontrar pequeños espacios durante la semana para evadirnos del estrés diario. Puede ser una clase de yoga, de boxeo o una sesión de running; cualquier actividad que nos ayude a desconectar y a resetear la mente.
Y es que el trabajo - especialmente el del diseñador- exige una conexión constante con la creatividad y la resolución de problemas. Los diseñadores vivimos con la urgencia diaria de resolver necesidades de clientes muy dispares entre sí, trabajando con deadlines que nos agotan mentalmente y, la realidad de muchos en esta profesión, es que trabajan con tiempos completamente irreales (la ya famosa frase de “para ayer”). Todo esto puede acabar afectando tanto a nuestra salud como a la calidad del trabajo que realizamos.
Y es que el tiempo tiene un gran valor durante el proceso creativo, ya que de una forma más pausada podemos encontrar matices y soluciones que, de una manera más atropellada, pasarían desapercibidos. El tiempo y el cuidado con el que afrontamos los proyectos con los clientes son clave para alcanzar un resultado realmente sólido. -Como cuando preparas un guiso: va a quedar más sabroso cuánto más tiempo pase cocinándose.-
Trabajar con mimo y sin prisa los proyectos también transmite una mayor confianza y seguridad, algo que los clientes aprecian cuando es su marca la que está en manos del diseñador y debemos encontrar la mejor solución para su caso.
Aunque aún muchos dicen que no, yo creo que la realidad es que sí se puede trabajar con plazos más terrenales, dejando espacio para la experimentación, buscando diferentes caminos y reflexionar sobre cuál es la mejor solución. Tampoco quiero que se me malinterprete; es necesario establecer fechas y deadlines, pero que respondan a una lógica manejable tanto para encontrar los mejores resultados como para cuidar de la salud mental del profesional.
Trabajar desde una perspectiva más consciente y humana, estoy convencida, no solo mejora los resultados finales, sino también la experiencia de todas las personas implicadas.
🙂